Soy Pao Carrera
Terapeuta de biodescodificación y biocoaching.
Acompaño a personas que quieren entender su cuerpo, su historia y lo que están viviendo hoy con más claridad y menos juicio.
Soy ecuatoriana, tengo 34 años y desde 2018 vivo en Qatar.
Mi vida dio un giro inesperado cuando encontré la biodescodificación en 2019. Lo que vino después fue un antes y un después tan fuerte que terminó convirtiéndose en mi propósito.
Cómo llegué hasta aquí
Durante once años trabajé en producción de video y medios digitales. Amaba lo que hacía, hasta que dejó de tener sentido. Me mudé a Qatar, empecé a filmar bodas y, poco a poco, sentí que vivía en automático para algo que ya no me representaba.
Entre el cansancio, la presión y la desconexión, renuncié sin tener un plan claro. Me fui a un monasterio en Nepal, dejé el celular en un locker y desaparecí del mundo por unos días. Solo sabía algo: no quería seguir viviendo una vida que no sentía mía.
Tiempo después escuché por primera vez la palabra biodescodificación. Fue un llamado directo. Empecé a investigar y entendí que existía otra forma de mirar el cuerpo, la enfermedad y la emoción. Yo venía cargando depresión, un trastorno de conducta alimentaria, síntomas físicos constantes y el duelo por la muerte de mi mamá debido a un cáncer de pulmón. La biodescodificación me permitió conectar todas esas piezas y ver mi historia con otros ojos.
Ese proceso me transformó, me devolvió presencia, sentido y dirección. Ahí supe que quería dedicarme a acompañar a otras personas en su propio camino de sanación.
Durante once años trabajé en producción de video y medios digitales. Amaba lo que hacía, hasta que dejó de tener sentido. Me mudé a Qatar, empecé a filmar bodas y, poco a poco, sentí que vivía en automático para algo que ya no me representaba.
Entre el cansancio, la presión y la desconexión, renuncié sin tener un plan claro. Me fui a un monasterio en Nepal, dejé el celular en un locker y desaparecí del mundo por unos días. Solo sabía algo: no quería seguir viviendo una vida que no sentía mía.
Tiempo después escuché por primera vez la palabra biodescodificación. Fue un llamado directo. Empecé a investigar y entendí que existía otra forma de mirar el cuerpo, la enfermedad y la emoción. Yo venía cargando depresión, un trastorno de conducta alimentaria, síntomas físicos constantes y el duelo por la muerte de mi mamá debido a un cáncer de pulmón. La biodescodificación me permitió conectar todas esas piezas y ver mi historia con otros ojos.
Ese proceso me transformó, me devolvió presencia, sentido y dirección. Ahí supe que quería dedicarme a acompañar a otras personas en su propio camino de sanación.
Fui escribiendo las preguntas que a mí me habían cambiado la vida, los pasos que seguía para trabajar mis propios conflictos y la forma en la que yo misma iba transformando mis creencias y patrones. Sin darme cuenta, estaba creando una guía práctica para acompañar procesos emocionales reales.
Esa guía se convirtió en el Biocoaching Method®. Hoy es la base con la que acompaño a terapeutas que quieren salir del papel de “alumno eterno” y sentirse seguros en consulta.
Formarme fue solo el primer paso. Después llegó el miedo. No me sentía suficiente, pensaba que no sabía lo necesario y tardé casi un año en atreverme a atender sesiones.
Atendía con nervios, las sesiones se alargaban y dudaba de cada cosa que hacía. Pero, al mismo tiempo, sabía que este era mi camino, así que en lugar de rendirme empecé a ordenar todo lo que estaba viviendo.
De la teoría al método
Formarme fue solo el primer paso. Después llegó el miedo. No me sentía suficiente, pensaba que no sabía lo necesario y tardé casi un año en atreverme a atender sesiones.
Atendía con nervios, las sesiones se alargaban y dudaba de cada cosa que hacía. Pero, al mismo tiempo, sabía que este era mi camino, así que en lugar de rendirme empecé a ordenar todo lo que estaba viviendo.
Fui escribiendo las preguntas que a mí me habían cambiado la vida, los pasos que seguía para trabajar mis propios conflictos y la forma en la que yo misma iba transformando mis creencias y patrones. Sin darme cuenta, estaba creando una guía práctica para acompañar procesos emocionales reales.
Esa guía se convirtió en el Biocoaching Method®. Hoy es la base con la que acompaño a terapeutas que quieren salir del papel de “alumno eterno” y sentirse seguros en consulta.
Qué hago hoy
Hoy me dedico a dos cosas que se alimentan entre sí
Sesiones 1:1
Acompaño a personas que quieren trabajar síntomas físicos, patrones repetitivos, conflictos emocionales o etapas de cambio. Lo hacemos desde la biodescodificación, el cuerpo y las creencias, con procesos honestos y sin juicio.
Biocoaching Method®
A través del Biocoaching Method ayudo a terapeutas que ya tienen formación a transformar la teoría en práctica real. Les doy una estructura clara para sostener sesiones profundas, fluidas y ordenadas, sin perder su propia intuición y estilo.
Mi formación y enfoque
Mi base es la biodescodificación, complementada con otras herramientas que integran cuerpo, emoción y mente:
Formación en el Instituto Americano de Descodificación Biológica, donde hoy también soy parte del equipo de formación en los diplomados.
Certificación como coach de vida y coach somática.
Formación en la metodología Bioneuroemoción® en el instituto de Enric Corbera.
Especialización en síntomas del sistema reproductor femenino, imagen corporal, autoestima y trastornos de la conducta alimentaria con enfoque HAES (salud en todas las tallas).
Todo lo que enseño y acompaño pasa primero por mí.
No trabajo desde la perfección, trabajo desde la autenticidad, sé lo que es sentirte perdida, agotada y desconectada de tu cuerpo, y también sé que es posible vivirlo distinto.
Si llegas hasta aquí, quiero que sepas esto:
✓ No voy a juzgar lo que sientes ni lo que has vivido.
✓ Vamos a ir a la raíz, pero a tu ritmo.
✓ Mi objetivo no es que dependas de mí, sino que tengas herramientas para seguir contigo.
Si resuena contigo, podemos empezar por donde hoy más te duele o más te llama.